Estudio de la UPM señala las dificultades de los ancianos para acceder a la tecnología

personas mayoresLas personas mayores no se enfrentan únicamente a barreras físicas y a fallos de diseño a la hora de utilizar las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

Asimismo, sufren edadismo -actitudes tendenciosas hacia las personas por su edad-, desconfianza en uno mismo, discriminaciones o privilegios de género y clase social, así como una falta de atención institucional en los centros públicos de día y de mayores.

Al mismo tiempo, este colectivo se ha visto motivado a un mayor uso de las tecnologías a partir de la pandemia del Covid-19, que les ha incentivado en la utilización de las TIC para comunicarse y mantenerse informados. Así ha quedado patente en un estudio realizado por investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), que profundiza en las barreras y en los facilitadores para el acceso de personas mayores a las TIC.

La investigación ha sido realizada por el Ageing Laboratory del Centro de Tecnología Biomédica (CTB) de la UPM sobre una muestra de 44 personas: 15 usuarios entrevistados en profundidad en persona, 9 usuarios entrevistados telefónicamente durante la pandemia y un grupo de 20 personas observado a través de WhatsApp y videoconferencia.

El estudio se ha servido de un enfoque etnográfico -que supone la involucración en la vida de los participantes-, trabajando con una muestra que pertenece mayoritariamente a la clase social trabajadora, migrantes de la España rural con nivel de estudios básicos, si bien también han participado personas mayores de clase social acomodada con nivel de estudios alto y experiencia laboral en empresas tecnológicas.

Obstáculos de acceso para personas mayores

“La investigación es importante para entender a las personas mayores no como un grupo homogéneo, sino como un grupo con preferencias y necesidades diversas con la tecnología. La pandemia afectó especialmente a las personas mayores, y las TIC formaron parte del proceso de aislamiento”, explica Miguel Gómez-Hernández, investigador de la UPM que ha participado en el estudio.

En su acceso a la tecnología, las personas mayores se ven dificultadas por diversos factores. Por una parte, actitudes paternalistas de los hijos y estereotipos sociales asociados a que los mayores no saben usar tecnologías, lo que genera una baja autoestima. Por otra parte, existen barreras físicas como temblor de manos, baja visión, mala destreza o memoria y audición limitadas. A todo esto se une un diseño de apps poco adaptado (con pequeño tamaño de letra e iconos, exceso de funcionalidades o abuso de términos en inglés), así como barreras institucionales, como la pertenencia a barrios mal comunicados.

“Las personas mayores necesitan aprender más el uso de móviles que de ordenadores, porque generalmente no cuentan con ordenadores en sus casas. En muchos casos, la gerencia de los centros de mayores no escucha sus necesidades”, indica el investigador.

Por eso, “un diseño mejorado, unas instalaciones tecnológicas adecuadas en la casa de la persona mayor y una correcta formación en cuanto a las adversidades y oportunidades de las TIC habrían cambiado la situación”, añade.

Implicación institucional y empresarial

Ante las barreras detectadas, los investigadores de la UPM que han participado en el estudio han determinado una serie de acciones que pueden mejorar sustancialmente el acceso de las personas mayores a la tecnología.

Desde la parte institucional, es necesario desarrollar mejores programas de formación de las TIC, que se centren más en el teléfono móvil que en el ordenador y que enseñen a manejar banca online, recargas del billete de transporte o compras por Internet. En este sentido, en Nobbot informamos de que Orange puso en marcha, el pasado mes de marzo, un programa de formación en sus tiendas con talleres gratuitos dedicados específicamente a los mayores.

En la primera fase de la iniciativa “Mayores conectados”, más de 1.000 mayores han recibido ya formación para familiarizarse con la tecnología en los 312 talleres impartidos en 72 tiendas de Orange de 53 municipios de España.

diseños más variados a intuitivos

Los investigadores de la UPM también señalan que «las instituciones tienen que ofrecer a las personas mayores la oportunidad de contar con dispositivos como smartphones, ordenadores e Internet en sus viviendas habituales. Esto es especialmente relevante en tiempos de soledad y aislamiento como la pandemia”.

Por su parte, las compañías de tecnologías móviles deben asegurarse de proporcionar diseños que incorporen funcionalidades variadas e intuitivas, para que diversos grupos sociales puedan usarlos aparte de las personas mayores.

“Es también importante acabar con la idea de que los mayores únicamente necesitan tecnologías para la salud. Sin quitarle importancia, este colectivo se beneficiaría de que instituciones y compañías desarrollasen tecnologías o programas que fomenten la comunicación e interacción social. Asimismo, tanto las compañías tecnológicas como las instituciones deben entender que las soluciones para mejorar las vidas de las personas mayores no son necesariamente tecnológicas y pueden tener una índole más social, comunicativa, etc. Deben escuchar las preferencias de este grupo y participar en su vida diaria para entender sus necesidades”, concluye el investigador.

Gomez-Hernandez M, Adrian SW, Ferre X and Villalba-Mora E (2022) Implicit, Explicit, and Structural Barriers and Facilitators for Information and Communication Technology Access in Older Adults. Front. Psychol. 13:874025. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2022.874025

Más información en http://www.upm.es.

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