La neuroeducación, una nueva corriente para mejorar el aprendizaje en las aulas

Qué es la neuroeducaciónLa clave para la aplicación de la neurociencia en las aulas es la emoción por aprender.


Muchas voces defienden la necesidad de introducir en las escuelas una serie de cambios, lo que ha propiciado la aparición de vertientes como la teoría de las inteligencias múltiples y el microlearning. En esta ocasión, vamos a hablar de una disciplina en auge y con potencial en la educación, sobre todo de infantil y primaria: la neuroeducación.

Índice

  1. ¿Qué es la neuroeducación?
  2. Beneficios de la neuroeducación en los niños
  3. Los expertos hablan
  4. Cómo formarse en neuroeducador

¿Qué es la neuroeducación?

Surge de la fusión de la psicología, la neurociencia y las ciencias de la educación. Así, el eje central en torno al cual se desarrolla es el funcionamiento del cerebro y cómo este aprende. Dentro de los procesos de enseñanza y aprendizaje su aplicación es cada vez más importante, dado que los expertos han identificado los elementos que ayudan a la adquisición del conocimiento: la motivación y la emoción.

Aunque su práctica pone de manifiesto que las emociones son relevantes (es necesario de que los estudiantes las identifiquen y gestionen de manera correcta), existen otros elementos y factores a considerar. Es el caso de la plasticidad cerebral, basada en la idea que el cerebro es ‘plástico’. Gracias a esta particularidad, el órgano que rige el sistema nervioso se adapta a las situaciones y experiencias vívidas. También modifica su estructura y produce nuevas neuronas que conectan entre sí siempre  y cuando se estimulen de forma adecuada.

Cerebro- la neuroeducación

Por otro lado, cuando se habla de neuroeducación, otro concepto ‘sale a relucir’. Se trata del cerebro ‘triuno’, formulado el siglo pasado por Paul MacLean para explicar cómo funciona este órgano. Según este neurocientífico norteamericano, el cerebro se divide en tres cerebros separados y conectados entre sí con una propia inteligencia especial, subjetividad, memoria y sentido de espacio y de tiempo. De ahí, la necesidad de conocer su estructura y funcionamiento. Son los siguientes:

  • Cerebro racional o neocórtex. Hace referencia a la neocorteza cerebral. Para MacLean es el paso más reciente en la evolución del cerebro de los mamíferos. En concreto, del ser humano que adquiere las siguientes capacidades: abstracción, lenguaje, percepción y planificación.
  • Cerebro emocional o sistema límbico. Según MacLean, las estructuras de este sistema, localizado en la parte inferior de la corteza cerebral y en torno al tálamo, surgieron temprano. El sistema límbico se asocia, entre otros, al aprendizaje, la formación de la memoria, la motivación y las emociones.
  • Cerebro reptiliano. Incluye el tronco del encéfalo y el cerebelo y su función es controlar los músculos y funciones como los latidos del corazón y la respiración. Es reactivo a estímulos directos.

Beneficios de la neuroeducación en los niños

Que la escuela aplique los principios de la neuroeducación permite que los alumnos disfruten de una serie de ventajas. Por ejemplo, ayuda a fomentar la consolidación de conocimientos, tal y como señala Miriam Ruiz Baena en este artículo de la plataforma de gestión de centros educativos Flup. Lo explica del siguiente modo: «Mediante la neuroeducación podemos conocer cuáles son los mecanismos que van a suponer un incentivo o que van a captar la atención de los estudiantes. Así, podemos amoldar las clases impartidas priorizando la creación de estímulos para que los conocimientos pueden ser consolidados más fácilmente por los alumnos». Asimismo, apunta la posibilidad de aumentar niveles de atención y curiosidad, además de prevenir problemas de aprendizaje.

Escuela y neuroeducación

Por su parte, Lina Cómbita, doctora en Psicología de la Universidad de Granada, se hace eco de que gracias a la neuroeducación es posible detectar en los niños fallos en el desarrollo de sus funciones ejecutivas. En un artículo que publicó en el blog de la editorial SM recuerda que estas hacen referencia a «una serie de habilidades mentales que nos permiten actuar de manera controlada y voluntaria en vez de seguir nuestros impulsos o nuestros instintos». Y añade: «Cuando los maestros conocen los procesos mentales que implican y, además, conocen su proceso de desarrollo, también son capaces de detectar el momento madurativo de los niños y si algo en su desarrollo no se está dando como debería».

Los expertos hablan

Doctor en Medicina y Neurociencia, y catedrático de Fisiología, Francisco Mora es una de las personalidades más destacadas en neuroeducación. A lo largo de su trayectoria profesional ha publicado varias obras entre las que se encuentran ‘Cómo funciona el cerebro‘ y ‘Neuroeducación: Solo se puede aprender aquello que se ama‘, donde ahonda acerca de los elementos que ayudan a innovar y mejorar la educación. Incide, de igual modo, en los mecanismos de la atención y en la importancia de la curiosidad, la empatía y la emoción en la consolidación de la memoria. En sus diferentes intervenciones ha defendido la idea de que «el cerebro solo aprende si hay emoción«.

Otra figura que destaca es la de David Bueno, doctor en Biología y profesor e investigador de la Sección de Genética Biomédica, Evolutiva y del Desarrollo de la Universidad de Barcelona. Desde hace dos años dirige la cátedra de neuroeducación UB-EDU1st, la primera en el mundo dedicada a esta temática. Bueno se ha centrado, sobre todo, en la llamada genética del desarrollo y en la relación que se establece entre la neurociencia y el comportamiento humano, con especial atención a los procesos de aprendizaje. Al igual que Mora, ha protagonizado numerosas entrevistas. En una de ellas, en el portal Educaixa, declaró: «No es que no se pueda aprender sin emociones. Se puede aprender por simple repetición, usando las reglas nemotécnicas para recordar aquello que nos cuesta. La gracia de las emociones es que nos permiten aprender con mucha más eficiencia«.

Formación en neuroeducador

Cómo formarse en neuroeducador

Los profesionales interesados tienen a su disposición diferentes formaciones que les ayudarán a convertirse en neuroeducadores. Un ejemplo son los másteres. El máster universitario online en Neuropsicología y Educación de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) aplica la neuroeducación al proceso de aprendizaje y muestra sus aportaciones a la memoria, el desarrollo de talento y la lectoescritura, la creatividad… Por otra parte, los centros de formación Magister cuentan también con una formación específica en esta disciplina, así como el Instituto Superior de Estudios Psicológicos.

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