Después del arte NFT, llegan los Yat: hasta 387.000 € por un emoji de una llave dorada

yatYat es un sistema de identidad digital que permite poseer, de manera ‘exclusiva’, una secuencia personalizada de emojis y usarla como imagen digital universal. Fue creado por Yat Labs, una startup fundada en 2020 en Nashville (Estados Unidos). La secuencia puede consistir en un solo emoji hasta un máximo de cinco, y sirve como nombre de usuario en las redes sociales, en los chats y en el metaverso. Y también puede utilizarse como URL de un sitio web o como dirección de pago para una billetera digital. Por último, no falta la posibilidad de acuñarlo como NFT.

Según los creadores, lo que hace que un Yat sea mejor que un email, un número de teléfono o uno de los códigos alfanuméricos de las billeteras digitales es la posibilidad de emplear imágenes que digan algo más sobre nosotros. Iconos que representan nuestra personalidad: un dragón, un robot, una llama o una cara que guiña un ojo. El resultado es una ‘tarjeta de visita’ cautivadora y, sobre todo, personal y no fungible.

Como indica la compañía en su servidor de Discord, “si compras un Yat compuesto, por ejemplo, por la secuencia ‘océano-tridente-palmera’, este será tuyo para siempre. Serás el único en el mundo en tener esa combinación concreta de emojis«. En su cuenta de Linkedin invitan también a imaginarlos como «los jeroglíficos de la era moderna».

Los Yat son un sistema que explota la capacidad de los emojis de ser un lenguaje universal. De hecho, más de cuatro mil millones de personas los utilizan a diario, y no solo para expresar emociones. También para contar historias y conectar en redes sociales con otros usuarios con intereses similares. Por ejemplo, representándose a sí mismos con el emoji de una pelota de fútbol, ​​un as de picas o una guitarra dicen algo de ellos.

Cómo comprar tu propio Yat

Para generar tu propio Yat, basta con abrir una cuenta en la web oficial y seleccionar los emojis que prefieres o que mejor te representen. El precio varía según la rareza de la secuencia. Cuanto más corta, es decir, compuesta por menos emojis, más difícil será que aún quede libre. La web indica para cada secuencia un coeficiente de rareza (rhythm score) que va del 1 al 100. Una vez elegidos los emojis, hay que pasar por caja y, a partir de ese momento, el Yat será ‘solo tuyo’.

El Yat más caro hasta ahora ha sido el emoji de una llave dorada, que se vendió en la subasta de Yat Destiny el año pasado por 425 000 $ (cerca de 387 000 €). Estas ‘firmas digitales’ ya han despertado la atención de celebridades y famosos. ¿Y de quién si no? Entre los primeros en comprar su Yat se encuentran raperos como Lyle Wayne y Wiz Khalifa. Y también actores y personalidades del mundo del deporte americano. Paris Hilton ha elegido identificarse con el emoji de la corona de reina y destellos. La cantante Kesha, por su parte, es una extraterrestre-cohete-arcoíris.

Muchos de ellos justifican la inversión afirmando que el Yat puede resumir de forma eficaz el carácter o los rasgos distintivos de una figura pública. Y lo puede hacer mejor que un nickname, según una lógica visual que recuerda a la heráldica de las familias medievales. Por ejemplo, un emoji de murciélago fue comprado por un músico para enfatizar su pasión por la vida nocturna.

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Negocio o burbuja

Eso sí, comprar un Yat no es lo mismo que acuñar tu propia secuencia de emojis como NFT. Para eso, desde julio pasado, los propietarios pueden ‘tokenizar’ su secuencia de emoji en la blockchain de Ethereum. El coste de hacerlo ronda los 100 €. Luego pueden subirla a plataformas de intercambio de arte digital, como Open Sea. Y seguir sus instrucciones para crear una obra de arte criptográfico.

Open Sea Yat está especializada en la venta de secuencias de emoji como NFT. Ya ha puesto a la venta casi 9000 Yats, con un volumen de 411 ETH (la criptomoneda de Ethereum). Esto equivale a una capitalización de más de 1,2 millones de euros. También se está desarrollando una especie de mercado secundario, con usuarios dispuestos a desembolsar sumas considerables para asegurarse una determinada secuencia de emoticonos.

Los fundadores de Yat Lab aseguran que los emojis podrían reemplazar las secuencias de códigos alfanuméricos contenidas en las billeteras digitales. Si fuera cierto, se abriría un enorme potencial en relación con los pagos online y el mundo de las criptomonedas. Sin embargo, quedan muchas perplejidades sobre la inversión en un activo del cual el propietario, en principio, no tiene la propiedad exclusiva.

De hecho, el uso de estos emojis en un chat privado no implicaría el pago de regalías. Es, en esencia, la ilusión de la posesión. Es difícil predecir cuál será el futuro de este proyecto. No obstante, dado el éxito de los NFT como herramienta de especulación, es razonable suponer que muchas personas querrán asociar un emoji raro con su identidad digital. Y, por supuesto, la burbuja siempre está a la vuelta de la esquina.

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Imágenes | Domingo Alvarez E/Unsplash, Sincerely Media/Unsplash,

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