Robots de ficción que amamos antes de la robotización de la economía

5 robots de ficción que amamos antes de pensar que nos podían quitar el trabajo

La creciente robotización de nuestra sociedad genera hoy inquietud por los efectos que nuestros sosias de metal pueden tener, por ejemplo, en el mercado laboral. Pero cuando todavía quedaba muy lejos esta amenaza, hubo muchos robots de ficción a los que adoramos, y aquí seleccionamos solo cinco de ellos.

Según leemos a nuestros compañeros de Muy Interesante, el término robot aparece por primera vez en la obra R.U.R. (Robots Universales Rossum) del dramaturgo checo Karel Čapek, que se estrenó en 1920. En ella, se utiliza el vocablo “robota”, que en checo significa algo así como servidumbre. Fue el ínclito Isaac Asimov el que, más tarde, utilizó la palabra “robótica” para referirse al campo de estudio que tiene como protagonistas a estos émulos de las capacidades humanas.  

Desde entonces ha llovido mucho y el desarrollo de los robots nos ofrece una nueva sorpresa cada día. En Nobbot ya hemos hablado de un Proyecto de Informe del Parlamento Europeo que tiene como objetivo tomar medidas anticipadas de los posibles problemas legales (principalmente en materia de indemnizaciones) que puedan surgir del uso de los robots.

También hemos contado los avances en robots con empatía o, incluso, hemos dedicado unas líneas a TEO, un humanoide que sabe pintar, planchar y comunicarse con lengua de signos. Por supuesto, hemos descrito las incógnitas que plantean los robots de cara al futuro del mercado laboral y al papel que los humanos tendremos en dicho futuro.

Sin embargo, hoy preferimos volver la vista atrás, hacia esos robots de ficción que marcaron nuestra juventud y nos hicieron desear tener a nuestro lado un amigo de metal con el que jugar y al que contar nuestras cosas.

Robots de ficción con corazón blandito

Empezamos este breve repaso, cómo no, con dos robots a los que vamos a tratar como si fueran uno solo, pues son la encarnación metálica de algo así como una pareja de la Guardia Civil: R2-D2 y C-3PO, tanto monta monta tanto. Para los que solo reconocemos la trilogía inicial de esta serie, al parecer inacabable, que surgió de la imaginación de George Lucas, estos dos robots ocupan un lugar de privilegio en el podio de las grandes parejas de la ficción, junto a Stan Laurel y Oliver Hardy, John Belushi y Dan Aykroid o, por qué no, Don Quijote y Sancho Panza.

robots de ficción. R2D2-C3PO

El segundo lugar en esta lista de robots de ficción a los que amamos, corresponde a Robbie, protagonista del primer cuento de “Yo robot”, de Isaac Asimov. Los robots que aparecen en esta obra se plantean a menudo problemas relacionados con la conciencia humana y el libre albedrío, en su caso limitado por las “tres leyes de la robótica”.

En este relato,  la máquina se convierte en el mejor amigo de una niña, Gloria, a la que salva la vida. La relación entre ellos se plasma en uno de los párrafos finales del relato, donde podemos leer: “Los brazos de acero cromado de Robbie (capaces de convertir en un anillo una barra de acero de cinco centímetros de diámetro) abrazaban cariñosamente a la niña y sus ojos brillaban con un rojo intenso y profundo”. Bonito, ¿eh?

una amistad gigantesca

Continuamos esta breve lista de robots de ficción que llevamos en el corazón con “El Gigante de Hierro”, cuya imagen encabeza este texto. Llegado del espacio, cae en una pequeña población de EE.UU. durante los años de la Guerra Fría y allí entabla amistad con un niño de nueve años. No haremos “spoilers” para quien aún no haya visto esta cumbre del cine de animación, pero compartimos esta frase que el niño dirige a su amigo de metal, concebido por inteligencias alienígenas como un arma devastadora: “Es malo matar. Las armas matan. Y tú no tienes por qué ser un arma. Tú eres quien eliges ser. Tú eliges. Elige”. Una maravilla de película con un robot adorable como pocos.

Le toca el turno a otro robot achuchable hasta hacerle saltar las tuercas: Wall-E. Andrew Stanton, director y guionista de la cinta describe la temática principal de la película como “amor irracional que vence la programación de la vida”.  Y es que, en esta cinta, que entre otras cosas es un prodigio del cine mudo, asistimos a una enternecedora historia de amor entre Wall-E y una robot exploradora llamada EVA. Sin embargo, más allá de las peripecias de estos dos enamorados, la cinta aporta también una reflexión sobre la necesidad de proteger el medioambiente y una crítica a la sociedad de consumo.

robots de ficción. WallE

Finalizamos es lista breve de robots de ficción a los que amamos con Roy Batty. Sirva esta referencia como homenaje al actor que encarnó a este replicante en el cine: Rutger Hauer, que falleció recientemente. Para aquellos que no han visto el clásico del cine de ciencia-ficción Blade Runner –nos imaginamos que serán muy jóvenes, o no les gustará el cine, o dedicarán su ocio a leer sesudos tratados sobre cómo ser “influencer” en Instagram– explicamos que este personaje va mucho más allá de la idea de robot. Se llama replicante porque, de hecho, replica casi al 100% al ser humano, incluso con sus dudas éticas y metafísicas.

Aunque, durante el metraje, Batty no se muestra como un robot ni de lejos adorable, hemos querido finalizar con él esta lista por todo lo que nos hizo llorar con esta escena en la que pronuncia un monólogo para la historia: “Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”.

Si os habéis quedado con ganas de más, seguro que en esta lista de Muy Interesante encontráis los robots de ficción que amamos y que aquí os faltan.

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